Partiendo de la base de que la gente es como es depende de con quien, los hay que ni escuchan.
Muchas veces te parece que alguien merece la pena de verdad y solamente es una cinta donde grabar tus penas, que en un momento te puede servir de desahogo y que es una especie de espejo donde te ves reflejado pues parece que realmente te escucha pero trata de salir del paso con respuestas forzadas o utilizando expresiones mil veces atribuidas a mi persona.
Silencio, esa es la respuesta
¿para que hablar cuando no hay nada que decir? ¡No es oro todo lo que reluce! muchas veces ellos mismos te dan la respuesta, pero ¿realmente eres oro? ¿realmente somos oro? Al menos en apariencia si o eso es lo que mis ojos ven, no mas alla, quizá el tiempo me lo diga. De momento se que a las buenas todo es bonito pero a las malas que es cuando realmente hay que estar lo normal es elegir el camino fácil, olvidando que no siempre lo fácil es lo mejor.
Lo mas cómodo es echar balones fuera y ahogarte en ti mismo dándole vueltas a la misma idea que te tiene preso y que hace que te cabrees mas y mas o que al contrario te entristezcas. Se que yo en esto tampoco tengo mucha idea, pero soy de pensar que hablando (y no solo hablando, escuchando también) se puede llegar al fondo de la mayoría de los problemas entre personas distintas y así cortarlos de raíz.
El problema es que esa distinción entre personas es la que nos impide llegar a razonar el uno con el otro.
Aun así, el que todos seamos distintos es lo que hace que todo el mundo merezca la pena de una manera u otra.
O al menos así lo veo yo
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