El mar parecía calmado, aquel pequeño marinero pensaba que tras haber pasado un verano difícil manejado entre distancias el velero llegaría a buen puerto a traves de aguas calmadas.
Nadie podía prever la tormenta que se avecinaba.
Era la misma tormenta que otras veces, llena de esa lluvia ácida tan molesta que no hace sino condenarte a comerte la cabeza todo el día, aquel puerto que tan cercano estaba desaparece entre sombras, entre los vaivenes de una tempestad que parece no tener fin.
-¡Tranquilo!-exclamo el experimentado capitán-No es mas que otro golpe, otro de tantos que te han sacudido y que te sacudirán, tarde o temprano el mar volverá a estar en calma, hasta entonces habrá que seguir luchando contra viento y marea por preservar el barco lo mejor que se pueda, y piensa que acompañado de una sonrisa, todo sera mas fácil-
El capitán consiguió arrancarle una sonrisa a aquel joven marinero que había perdido toda esperanza, que no sabia como salir adelante y que poco a poco se consumía por el dolor.
Ahora, con viento a favor ese pequeño hombrecillo hecho de corazón y sueños se lanza hacia el proceloso océano, preguntándose si finalizara algún día su búsqueda.
El mar es lo único que le separa de su sueño, va a ser un camino largo y duro y quien sabe si algún día conseguirá llegar a la otra orilla.
Lo que esta claro es que gracias a esa tripulación, que le da cobijo cuando llueve, que le ayuda cuando se siente solo, que le da fuerzas para continuar, el camino sera mucho mas fácil ya que sin ellos vagaría perdido por el océano el resto de su vida.
Dedicado a todas las personas que, de una manera o de otra me ayudan en los momentos difíciles y que consiguen sacarme una sonrisa cuando todo va mal y que hacen que salga el sol hasta en las mas duras tempestades.
Gracias de corazón
1 comentario:
gay
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